Ciencia y Tecnología

31 de julio de 2026

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Soberanía científica en el espacio: cómo es el nuevo satélite argentino que vigilará el mar y cuidará nuestros recursos

Desarrollado por la CONAE e INVAP, el SABIA-Mar atraviesa su etapa final de integración en Bariloche. Con tecnología 100% nacional de alta precisión, se lanzará a principios de 2027 para monitorear la pesca, la marea roja y combatir la pesca ilegal.

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A través del proyecto SABIA-Mar, Argentina avanza en la etapa final de un satélite propio que permitirá vigilar el Mar Argentino

La industria espacial argentina vuelve a marcar un hito histórico. La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) confirmó que la misión SABIA-Mar (Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar) se encuentra en su fase final de integración y ensayos en las instalaciones de INVAP, en Bariloche.

​Con una ventana de lanzamiento proyectada entre abril y mayo de 2027, el nuevo dispositivo permitirá a la Argentina dejar de depender de datos provistos por satélites extranjeros, obteniendo información propia y con un nivel de resolución inédito para el monitoreo del Mar Argentino, las costas, ríos y lagos interiores.

Un “ojo” de alta precisión sobre el Atlántico Sur

La función central del SABIA-Mar será medir el color del mar mediante cámaras ópticas que registran la energía emergente de la superficie acuática. Este dato clave permite calcular la concentración de clorofila-a y fitoplancton, indicadores esenciales de la productividad marina.

​Entre sus principales aplicaciones se destacan:
  • Gestión pesquera y acuicultura: Identificación de las zonas de mayor productividad para el desarrollo de los recursos pesqueros.
  • ​Alerta temprana de marea roja: Detección de floraciones algales nocivas que afectan la fauna marina y la recolección de moluscos.
  • ​Control ambiental: Monitoreo de la calidad del agua, zonas inundadas, recursos hídricos y uso del suelo.

​”A partir de entender qué es lo que tenés, podés saber cómo gestionarlo”, resumió Martín Álvarez, jefe de Proyecto de la Misión SABIA-Mar de la CONAE, destacando que el satélite ofrecerá una resolución muy superior a la de las plataformas internacionales vigentes.

​Vigilancia nocturna para combatir la pesca ilegal

Uno de los componentes más estratégicos del satélite es su cámara nocturna de alta sensibilidad. Este instrumento permitirá detectar emisiones de luz en la superficie del océano durante la noche, una herramienta fundamental para rastrear la actividad pesquera.
El sistema aportará datos clave para localizar buques que transmiten su posición por el Sistema de Identificación Automática (AIS), pero fundamentalmente para detectar a aquellas embarcaciones que navegan con el transpondedor apagado. Esta capacidad servirá como apoyo directo a las fuerzas de seguridad encargadas del control y vigilancia de la Zona Económica Exclusiva Argentina.

Desafíos técnicos y soberanía tecnológica

​El desarrollo de la misión representó un salto cualitativo para la ingeniería nacional, requiriendo el diseño de componentes ópticos y electrónicos que jamás se habían fabricado en el país:
  • Cámaras ópticas de alta precisión: La construcción de las cámaras VIS-NIR y NIR-SWIR fue señalada por los especialistas como el mayor desafío del proyecto, obligando a desarrollar procedimientos de calibración inéditos en la Argentina.
  • ​Computadora de vuelo y módulo de potencia: Ambas piezas fueron diseñadas íntegramente por INVAP y debutarán en el espacio con este lanzamiento.
  • ​Receptor GPS argentino (AGR-T): Creado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), determinará la posición y velocidad del satélite. Será la primera vez que un receptor de posicionamiento global de fabricación nacional integre una misión de observación terrestre.
  • ​Ciberseguridad espacial: El canal de comandos contará con autenticación y encriptación avanzada para evitar interferencias o accesos no autorizados al software de vuelo.

Pruebas extremas y la cuenta regresiva hacia 2027

​Antes de su viaje al espacio, el satélite afrontará la prueba de fuego: la campaña ambiental, programada entre mediados de agosto y fines de 2026. Durante este proceso, la estructura será sometida a simulación de vibraciones extremas y temperaturas extremas para garantizar su resistencia durante el despegue y su vida útil en órbita.
​El servicio de puesta en órbita se contratará mediante Licitación Pública Internacional a través del sistema COMPR.AR. Una vez operativo, el SABIA-Mar completará unas 14 vueltas diarias a la Tierra, pasando aproximadamente seis veces al día sobre el territorio marítimo nacional, consolidando el conocimiento científico y la protección de los recursos estratégicos de la Argentina.

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