Hay una manera muy Messi de responder a una derrota: en silencio y con la pelota. Diecinueve días después de perder la final del Mundial 2026 ante España por 1-0, el rosarino volvió a una cancha y se llevó otro récord puesto.
Fue la noche del miércoles en el Nu Stadium de Miami. El Inter Miami debutaba en la Leagues Cup 2026 frente al Atlético de San Luis y arrancó del peor modo posible: a los cuatro minutos, David Rodríguez conectó de cabeza un centro y puso el 1-0 para el equipo mexicano. La reacción no tardó. A los diez, Noah Allen mandó un centro desde la izquierda y Messi lo resolvió con una definición de primera para el empate.
El resto de la primera mitad fue una demostración de por qué, a los 39 años, sigue siendo el eje de todo lo que hace su equipo. A los 26 asistió a Telasco Segovia para el 2-1. A los 32 se asoció en el borde del área, habilitó otra vez la subida de Allen y llegó al segundo palo para firmar su doblete. Y en el séptimo minuto de descuento ejecutó el córner que Micael dos Santos transformó en el 4-1. Cuatro goles del equipo, tres con su firma en el último o el anteúltimo pase.
El número que faltaba
Con esos dos tantos, Messi llegó a 14 goles en doce partidos de Leagues Cup y superó a Denis Bouanga, el delantero gabonés de Los Ángeles FC, que se quedó en 13. Es el máximo goleador en la historia de la competencia, un torneo que él mismo puso en el mapa cuando lo ganó en 2023, apenas desembarcado en la MLS.

San Luis descontó en el complemento con un remate curvo de Rafael Llorente desde el borde del área, al minuto 51, y tuvo la pelota buena parte del segundo tiempo. No alcanzó. El partido incluso se detuvo unos minutos por las condiciones climáticas, algo habitual en el verano de Florida, y se retomó con normalidad.
Lo que viene
El Inter Miami arrancó con el pie derecho la defensa del camino en la cuarta edición del torneo, en un plantel que ya integran Rodrigo De Paul y Casemiro, este último recién llegado desde el Manchester United, y que ante San Luis no contó con Luis Suárez por suspensión. La conducción interina está a cargo de Guillermo Hoyos.
Para Messi, el partido cerró una pregunta que muchos se hacían después de la final perdida en el Mundial: si quedaría algo de nafta en el tanque. La respuesta llegó rápido, y llegó como siempre.