
En una jornada decisiva para la agenda legislativa del Poder Ejecutivo, el Senado de la Nación aprobó este viernes con media sanción el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La iniciativa obtuvo 37 votos a favor y 33 en contra, consolidando un paso clave del oficialismo en su búsqueda por fortalecer la seguridad jurídica y dinamizar el mercado económico e inmobiliario.
El debate se dio en medio de fuertes tensiones parlamentarias y manifestaciones en las inmediaciones del Congreso, donde agrupaciones kirchneristas y de izquierda intentaron frenar el avance de la sesión. Sin embargo, La Libertad Avanza articuló los apoyos necesarios junto a bloques aliados para alcanzar la mayoría y girar el texto a la Cámara de Diputados.
Los tres pilares de la ley aprobada
La norma introduce profundas modificaciones estructurales diseñadas para garantizar la certeza jurídica de los propietarios y fomentar las inversiones:
- Límites a las expropiaciones estatales: Establece parámetros más exigentes para que el Estado pueda hacer uso de la utilidad pública. Se exige demostrar fehacientemente la necesidad y proporcionalidad de la medida, garantizando indemnizaciones calculadas a valor real de mercado y ajustadas por inflación.
- Desalojos acelerados frente a usurpaciones: Implementa el procedimiento sumarísimo para acortar de manera drástica los plazos judiciales en casos de ocupaciones ilegales, brindando respuestas rápidas y previsibilidad a las víctimas de tomas.
- Digitalización y Ventanilla Única Inmobiliaria: Moderniza el sistema registral nacional a través de la digitalización de trámites, reduciendo los costos administrativos e impulsando el acceso al crédito.
Un cambio de época para el clima de negocios
Desde el Gobierno nacional destacaron que la aprobación de este marco legal busca revertir décadas de incertidumbre regulatoria que desincentivaron la llegada de capitales al país. Para el oficialismo, la protección irrestricta del derecho de propiedad constituye el cimiento indispensable para la generación de empleo genuino y el desarrollo sostenido.
Con la media sanción obtenida en la Cámara Alta, el proyecto pasa ahora a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará ratificar el texto para convertir en ley una de las reformas de fondo más ambiciosas de la actual gestión.