
El episodio se conoció tras la denuncia de la madre de un jugador de 11 años de las divisiones formativas del equipo visitante. Según su relato, una mujer vinculada al club local habría lanzado un insulto racista hacia el niño, de origen senegalés, lo que provocó una fuerte discusión entre familiares al costado de la cancha.
Ante la gravedad del hecho, la Comisión Directiva de San Martín anunció el inicio de una investigación interna para identificar a la persona involucrada y determinar las responsabilidades correspondientes. La institución remarcó que en sus instalaciones no hay lugar para la discriminación, el hostigamiento ni la violencia, y confirmó que aplicará las sanciones administrativas y disciplinarias que correspondan si se comprueba lo sucedido.
Por último, el club se puso a disposición de la familia afectada y de las autoridades, al tiempo que confirmó que trabaja junto a la dirigencia de Atlético Tucumán para implementar medidas conjuntas que garanticen espacios deportivos seguros, respetuosos y libres de violencia para los niños y sus familias.