Una definición que no era solo municipal
Rossana Chahla confirmó este jueves, durante la reinauguración del Mercado Sarmiento, que buscará la reelección como intendenta de San Miguel de Tucumán. El anuncio, acompañado por el gobernador Osvaldo Jaldo y el vicegobernador Miguel Acevedo, ponía fin a semanas de indefiniciones públicas de la intendenta, que hasta hace pocos días evitaba pronunciarse sobre su futuro político. Pero la definición excede el plano municipal: se produce en medio de una interna peronista que atraviesa a toda la provincia de cara a las elecciones del 9 de mayo de 2027.
El trasfondo: Jaldo versus Manzur
Detrás del anuncio de Chahla hay un tablero más amplio. El peronismo tucumano viene mostrando fisuras desde que el senador nacional Juan Manzur, exgobernador y ex jefe de Gabinete de la Nación, dejó trascender su intención de disputarle la gobernación a Jaldo. En las últimas semanas, dirigentes cercanos a Manzur —entre ellos el exdefensor del Pueblo Fernando Juri Debo— promovieron esa candidatura, y en distintos puntos de la provincia aparecieron pintadas con la leyenda “Juan Manzur Gobernador 2027”. El propio Manzur, sin embargo, calificó de “prematuros” los trascendidos y evitó confrontar abiertamente con la conducción provincial.
En ese contexto, la confirmación de Chahla se lee como un respaldo explícito a la estrategia de unidad que impulsa Jaldo. La intendenta ya venía marcando esa dirección semanas atrás, cuando afirmó que la única visión del espacio para 2027 era la reelección de la fórmula Jaldo-Acevedo, incluso ante la eventualidad de que Manzur avanzara con una candidatura propia.

El recorrido político de Chahla
La trayectoria de la intendenta explica parte de la relevancia de este alineamiento. Chahla fue ministra de Salud durante la gobernación de Manzur entre 2015 y 2021, y llegó a la Cámara de Diputados de la Nación en 2021 como candidata impulsada por el propio Manzur, en la única interna que el peronismo tucumano dirimió en las urnas entre ambos sectores. Desde su asunción como intendenta en 2023, sin embargo, fue consolidando un vínculo cada vez más estrecho con la gestión de Jaldo, al punto de que en el peronismo local su acercamiento a la conducción provincial ya se daba por descontado.
Lo que se juega en 2027
La definición de Chahla no solo despeja la incógnita sobre la Intendencia de la Capital. También ordena, de cara a la estrategia electoral del oficialismo, un escenario en el que la provincia renovará además cinco bancas de diputados nacionales y tres de senadores. Para el espacio que conduce Jaldo, sostener la unidad del PJ y evitar una fractura con el manzurismo aparece como una de las variables centrales antes de que la campaña ingrese en su etapa decisiva.
Del otro lado, el sector que responde a Manzur —que ya trabaja en una lista propia junto al exgobernador Pablo Yedlin— continúa sin confirmar oficialmente sus intenciones, aunque las señales territoriales de las últimas semanas alimentan las versiones sobre una eventual interna abierta dentro del justicialismo tucumano.