
El análisis de ADN realizado al recién nacido en la Maternidad del Hospital Regional de Concepción dio resultado positivo y confirmó el vínculo biológico con su madre, una joven de 23 años. El resultado fue comunicado este viernes por el fiscal interviniente a la familia de la paciente, según confirmaron los propios allegados.
La prueba genética había sido ordenada por la Justicia con carácter de urgencia tras la denuncia presentada por la familia a raíz de un insólito fallo en los protocolos de identificación. De acuerdo con el testimonio de los parientes, al momento del parto el personal médico les informó que se trataba de una niña e incluso le colocaron aros en las orejas.
La equivocación se puso al descubierto minutos más tarde, cuando la familia le cambió el primer pañal al bebé y advirtió que en realidad era un varón, lo que desató la alarma y el inmediato reclamo en el centro asistencial.
Investigación penal y sumario administrativo
El dictamen genético —cuyo resultado se obtuvo en menos de una semana— aportó tranquilidad respecto a la identidad del menor, descartando la hipótesis de un intercambio de lactantes en la sala de partos. Sin embargo, el avance de la pericia biológica no detiene las acciones legales ni administrativas sobre las irregularidades en el procedimiento de rotulado del binomio madre-hijo.
Ante la gravedad del episodio, el Ministerio de Salud de la Provincia de Tucumán dispuso la separación preventiva de cuatro agentes de salud que participaron del operativo de recepción e identificación del recién nacido.
En paralelo, las autoridades sanitarias instruyeron la apertura de un sumario administrativo para delimitar el grado de responsabilidad de cada profesional involucrado y determinar en qué instancia de la cadena de atención se produjo la falla en el protocolo. La causa judicial continúa su curso a fin de esclarecer las negligencias cometidas en el establecimiento asistencial.