La llegada de Javier Milei a la Presidencia modificó las reglas del juego electoral argentino y volvió a instalar una pregunta que parecía difícil de imaginar antes de 2023: ¿puede otro dirigente llegar al poder sin construir su carrera dentro de la política tradicional? De cara a 2027, distintos sectores comenzaron a explorar esa posibilidad y aparecen nombres provenientes del empresariado, los medios y la comunicación.
El fenómeno tiene un antecedente evidente. Milei llegó a la Casa Rosada después de una breve experiencia electoral, sin una estructura territorial comparable con los grandes partidos y construyendo buena parte de su identidad política desde afuera del sistema. Su triunfo convirtió la condición de “outsider” en un activo electoral y abrió una discusión sobre si ese camino podía volver a repetirse.
FICHA TÉCNICA | Los nombres que aparecen en escena
MARCOS GALPERIN Perfil: Empresario / tecnología y comercio electrónico Fortaleza: Alto reconocimiento público y asociación con el sector privado y la inversión. Señal política: Es uno de los nombres que mejor aparece en algunas mediciones sobre outsiders. Un relevamiento citado por Noticias Argentinas lo ubicó primero entre quienes eligieron alguno de los nombres evaluados. ¿Candidato? Por ahora, no existe una candidatura formal. Además, su perfil público está fuertemente asociado al respaldo al rumbo económico de Milei, por lo que más que un eventual rival del Presidente podría representar una continuidad de ese modelo desde otro lugar.
DANIEL HADAD Perfil: Empresario de medios y comunicador. Fortaleza: Capacidad de comunicación, conocimiento del escenario político y vínculos con distintos sectores del poder. Señal política: Su nombre comenzó a ganar fuerza en las conversaciones de cara a 2027 y recientemente pasó a ser mencionado con mayor frecuencia como una eventual alternativa. ¿Candidato? No hay una decisión formal, pero es uno de los outsiders que más atención concentra. Algunas mediciones recientes incluso lo ubican entre los primeros nombres del universo analizado.
JORGE BRITO Perfil: Empresario y banquero; expresidente de River Plate. Fortaleza: Poder económico, vínculos con empresarios, dirigentes y gobernadores, además de un conocimiento importante del funcionamiento del poder. Señal política: Su nombre es impulsado por dirigentes que buscan construir una alternativa por fuera de los partidos tradicionales. Emilio Monzó aparece como uno de los principales promotores de esa posibilidad. ¿Candidato? Brito todavía no confirmó una candidatura y, según quienes conocen su entorno, solamente consideraría abandonar su actividad privada si existieran condiciones electorales concretas.
DANTE GEBEL Perfil: Pastor evangélico, conferencista y comunicador. Fortaleza: Una audiencia propia y una capacidad de convocatoria que excede a la política tradicional. Señal política: Es probablemente uno de los casos donde más claramente comenzó a organizarse un espacio alrededor de su figura. Sectores sindicales y dirigentes opositores impulsaron su nombre de cara a 2027. ¿Candidato? Su eventual candidatura todavía no está formalmente definida, pero su nombre ya forma parte de la discusión presidencial.
La particularidad de estos cuatro nombres es que no representan necesariamente el mismo proyecto político. Galperin aparece vinculado al universo liberal y al rumbo económico de Milei; Brito es pensado por sectores que buscan una alternativa de centroderecha no libertaria; Gebel puede captar sectores provenientes de distintos espacios; y Hadad combina su perfil empresarial y mediático con vínculos transversales. Por eso, hablar de “los outsiders” como si fueran un bloque homogéneo puede resultar engañoso.
El dato político, entonces, no es solamente si alguno de ellos será candidato. La verdadera señal es que la discusión de 2027 ya empezó a buscar nombres fuera de la política profesional. Algunas encuestas muestran interés por estas figuras, aunque también existe un dato que limita las expectativas: una medición reciente encontró que el 68% de los consultados todavía no elegiría a ninguno de los outsiders evaluados. El desafío será transformar reconocimiento, imagen o capacidad de convocatoria en una estructura electoral capaz de competir por la Presidencia.
Por ahora, Milei sigue siendo el punto de referencia de esta discusión. Su llegada al poder demostró que un outsider puede romper el sistema; ahora queda por comprobar si aquella fue una excepción histórica o el comienzo de una nueva forma de construir poder en Argentina. Y, sobre todo, si en 2027 aparecerá alguien capaz de repetir la hazaña desde afuera.