San Martín de Tucumán sufrió un golpe durísimo en su pelea por ingresar al Reducido de la Primera Nacional. El equipo de Alejandro Orfila perdió 2-1 frente a Quilmes en el estadio Centenario y quedó al borde de despedirse de la lucha por el segundo ascenso.
La tarde había comenzado de la mejor manera para el Santo. A los seis minutos, Nicolás Castro aprovechó una jugada iniciada desde un lateral, tras una peinada de Arfaras, y puso el 1-0.
Sin embargo, Quilmes reaccionó y encontró la igualdad a los 28 minutos mediante un penal convertido por Aaron Spetale.
San Martín resistió durante buena parte del complemento gracias a varias intervenciones de Darío Sand y también tuvo oportunidades para volver a ponerse en ventaja. Pero a los 37 minutos el árbitro Adrián Franklin sancionó un segundo penal para el conjunto local, una decisión que generó fuertes reclamos en el equipo tucumano. Spetale volvió a ejecutar y convirtió el 2-1 definitivo.
El cierre fue todavía más caliente: Jorge Juárez fue expulsado sobre el final, mientras que Orfila ya había sido expulsado durante el primer tiempo por protestar decisiones arbitrales.
Con la derrota, San Martín continúa con 46 puntos y quedó a dos unidades de Deportivo Maipú, que ocupa el último lugar de clasificación al Reducido y todavía debe disputar su partido frente a Güemes. Si el conjunto mendocino gana, el Santo quedará matemáticamente sin posibilidades antes de disputar la última fecha.

En caso de mantenerse con vida, San Martín cerrará la fase regular el sábado 31 de octubre frente a Colegiales en La Ciudadela, obligado a ganar y dependiendo nuevamente de resultados ajenos. Después de una temporada marcada por la irregularidad, el sueño del Reducido quedó pendiendo de un hilo.