Un foro internacional, replicado en el corazón del NOA
Los días 6 y 7 de agosto se desarrolló en Tucumán la primera edición del Modelo Universitario G20 (MU-G20), una propuesta impulsada por la organización Rise Up y llevada adelante en articulación con la Universidad San Pablo-T, la Honorable Legislatura de Tucumán, el legislador José Macome, la senadora nacional Beatriz Ávila, la Fundación Teresa de Calcuta y el Modelo Universitario G20 de La Plata.
La iniciativa consiste en una simulación del funcionamiento del G20, el principal espacio internacional de cooperación económica y política, integrado por las economías de mayor peso del planeta y del que la Argentina forma parte como miembro pleno. Bajo ese formato, los jóvenes asumen la representación diplomática de un país y deben debatir, negociar y construir consensos sobre los temas que hoy dominan la agenda global.
Participaron 75 estudiantes universitarios de entre 18 y 27 años, provenientes de distintas universidades y carreras de la provincia. Durante las semanas previas al encuentro recibieron capacitaciones específicas sobre las dinámicas del modelo, técnicas de negociación, protocolo diplomático y los ejes temáticos que luego serían discutidos en las sesiones.
Dos días de debate, negociación y aprendizaje
A lo largo de las dos jornadas, los participantes se organizaron en delegaciones de cuatro integrantes y trabajaron distribuidos en cuatro órganos, cada uno con su propia agenda:
Cumbre de Líderes: energía, política nuclear y transición energética. Sherpa Track: inteligencia artificial, innovación tecnológica y cooperación internacional. Finance Track: comercio internacional, aranceles e industrias. Task Force on Defense: defensa, seguridad y política marítima.
Cada joven tuvo que representar los intereses del país que le fue asignado. Eso implicó investigar previamente su realidad interna, su posición geopolítica y sus alineamientos históricos para poder sostenerlos durante los debates, aun cuando no coincidieran con sus convicciones personales. En las sesiones hubo exposiciones, rondas de negociación, reuniones bilaterales entre delegaciones y trabajo sobre documentos de consenso, en un esquema que buscó reproducir con la mayor fidelidad posible la mecánica de una cumbre internacional.
Más allá del contenido académico, el encuentro funcionó como punto de cruce entre estudiantes de universidades y carreras distintas, que compartieron una experiencia común, generaron vínculos y se acercaron a campos como las relaciones internacionales, la diplomacia y la gestión pública, áreas con escasa oferta formativa práctica en la provincia.

Australia, la delegación de excelencia
El modelo culminó con un acto de clausura y premiación en el que se reconocieron distintos desempeños: oratoria, liderazgo, negociación, trabajo en equipo, representación cultural, espíritu diplomático y construcción de consensos.
La máxima distinción, la mención de Delegación de Excelencia, quedó en manos de la delegación que representó a la Mancomunidad de Australia, integrada por Mariano Olivera, abogado y licenciado en Ciencia Política; Tomás Olivera, estudiante de Relaciones Internacionales; Delfina Rodríguez, estudiante de Abogacía; y Benjamín Guaymas, también estudiante de Abogacía.
El reconocimiento no se agota en lo simbólico: sus integrantes viajarán becados a La Plata para representar a Tucumán en el Modelo G20 que se desarrolla en esa ciudad, una instancia que les permitirá continuar la formación y medirse con jóvenes de otros puntos del país.
Aprender haciendo: la apuesta de Rise Up
Para la organización impulsora, un modelo de debate no se agota en la competencia. Rise Up lo plantea como una herramienta de formación en la que los participantes aprenden haciendo: la oratoria, el liderazgo, el pensamiento crítico, la negociación y el trabajo en equipo dejan de ser conceptos teóricos y pasan a ponerse a prueba frente a situaciones concretas y con tiempos acotados.
Desde esa mirada, el ejercicio deja además una enseñanza que excede lo académico: se puede defender una posición con firmeza sin dejar de escuchar al otro. Negociar supone comprender perspectivas ajenas, identificar puntos en común y construir soluciones colectivas, algo que en la simulación se vuelve condición necesaria para que las delegaciones logren cerrar acuerdos.
El objetivo declarado por la organización es generar oportunidades para que los jóvenes tucumanos investiguen, debatan, lideren y transformen sus ideas en propuestas concretas, preparándose para ocupar roles de conducción en distintos ámbitos.
Rise Up es una organización laica, no gubernamental y sin fines de lucro creada en Tucumán en 2025, impulsada por jóvenes que sitúan a la educación, la cooperación y el diálogo intercultural como motores de transformación social. La entidad integra además el Consejo Económico y Social de San Miguel de Tucumán, el ámbito multisectorial que reúne a universidades, cámaras empresarias, gremios y organizaciones civiles de la capital provincial.
Un formato que gana terreno en el país
Los modelos universitarios de G20 vienen expandiéndose en la Argentina de la mano de universidades y legislaturas provinciales. En junio de este año, por ejemplo, la Legislatura de Córdoba fue sede del Modelo Universitario G20 organizado por estudiantes de la Licenciatura en Relaciones Internacionales de la Universidad Blas Pascal, una experiencia que la Unicameral cordobesa declaró de beneplácito por su aporte a la formación académica y al fortalecimiento del diálogo internacional.
En ese mapa, Tucumán se suma ahora con una edición propia. Para los organizadores, esta primera experiencia marca el inicio de un proyecto de mayor alcance: consolidar a la provincia como semillero de jóvenes formados y con vocación de liderazgo, acercando al NOA oportunidades de capacitación que hasta hace poco se concentraban casi exclusivamente en Buenos Aires, La Plata y Córdoba.