Sociedad

2 de septiembre de 2026

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El Chaltén exige un plan de evacuación urgente ante la amenaza de un aluvión por el desprendimiento del cerro Solo

La advertencia científica dejó de ser una hipótesis lejana y se convirtió en una prioridad de emergencia institucional.

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Actualmente, el seguimiento de la ladera se realiza mediante imágenes satelitales obtenidas cada tres o cuatro días, un intervalo que los geólogos del equipo de investigación consideran insuficiente para detectar un desprendimiento en tiempo real.

El Concejo Deliberante de El Chaltén, en Santa Cruz, sancionó una resolución para exigir la elaboración inmediata de protocolos de evacuación, vías de escape y sistemas de alerta temprana ante el riesgo de que la ladera norte del cerro Solo colapse sobre la Laguna Torre, generando una violenta inundación por desborde de lago glaciar (fenómeno conocido como GLOF).

La medida municipal se concretó tras meses de reclamos impulsados por la concejal Elizabeth Romanelli y el impulso trágico de un antecedente reciente: el devastador GLOF ocurrido el pasado 26 de agosto en Rasuwa, en la frontera entre Nepal y China, que provocó más de 1.100 muertos y la crecida del río Trishuli a lo largo de 72 kilómetros.

Un fenómeno con velocidad de impacto crítica 

El peligro en la “Capital Nacional del Trekking” responde a la misma dinámica geológica. La masa inestable del cerro Solo, debilitada por el retroceso de los glaciares Grande y Torre desde 2014, amenaza con volcar rocas y material directo sobre la cuenca lagunar.

De ocurrir un colapso masivo, las proyecciones científicas estiman que el flujo de agua, lodo y rocas tardaría apenas entre 45 minutos y una hora en alcanzar el casco urbano de El Chaltén, descendiendo violentamente por el valle del río Fitz Roy.

El escenario resulta especialmente complejo por diversos factores técnicos y geográficos:

  • Inestabilidad acelerada: En el último año, la grieta en la ladera del cerro se desplazó tanto como en los siete años anteriores combinados.
  • Mayor volumen hídrico: El derretimiento continuo formó un segundo cuerpo de agua, incrementando la masa acumulada respecto a las mediciones iniciales de 2018.
  • Infraestructura expuesta: Una crecida destruiría el puente de acceso a la localidad e inundaría instalaciones operativas de la franja costera, como la central eléctrica, la planta de gas y el puesto sanitario.

El reto del monitoreo y la respuesta institucional 

Actualmente, el seguimiento de la ladera se realiza mediante imágenes satelitales obtenidas cada tres o cuatro días, un intervalo que los geólogos del equipo de investigación consideran insuficiente para detectar un desprendimiento en tiempo real. Por ello, Parques Nacionales y la organización Amigos del Parque Nacional Los Glaciares gestionan la instalación de sensores en la montaña que permitan emitir alarmas acústicas instantáneas.

Mientras la norma municipal busca coordinar la acción del COE y Protección Civil con Parques Nacionales —organismo que ya reubicó senderos y campamentos preventivamente—, la comunidad trabaja contra reloj para definir puntos de encuentro seguros que protejan tanto a los pobladores estables como al masivo flujo de turistas que recorre los senderos patagónicos.


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