El Gobierno nacional analiza la posibilidad de declarar asueto o feriado durante la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. La medida busca facilitar la participación de la población en las actividades masivas que encabezará el pontífice, especialmente aquellas que se realizarán al aire libre y durante días laborales.
Desde la Casa Rosada señalaron que todavía no existe una decisión definitiva, aunque reconocieron que se estudia alguna alternativa. La Conferencia Episcopal Argentina también planteó la necesidad de adoptar una medida de este tipo debido a la cantidad de personas que podrían movilizarse hacia los principales puntos de encuentro. La secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, se comprometió a analizar el pedido durante las reuniones de coordinación.
La organización de la visita ya involucra a distintos organismos nacionales, porteños, eclesiásticos y representantes del Vaticano. En una reunión realizada en la Casa Rosada participaron funcionarios de Seguridad, Capital Humano, Cancillería y Comunicación, además de representantes de la Santa Sede, del Gobierno porteño y de la Conferencia Episcopal. El objetivo es coordinar la seguridad, la logística y los distintos operativos que acompañarán la presencia del Papa.
Entre los lugares que aparecen como principales escenarios de la visita se encuentran la Basílica de Luján, el Monumento de los Españoles en Palermo y el predio del Área Material Córdoba. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que las autoridades ya comenzaron a trabajar con una avanzada de seguridad del Vaticano y anticipó que el operativo deberá contemplar no solamente las actividades oficiales, sino también el movimiento de personas en aeropuertos, puertos y pasos fronterizos.
La agenda también contempla un encuentro entre León XIV y el presidente Javier Milei en la Casa Rosada, además de una actividad en el Palacio Libertad con representantes del cuerpo diplomático y de la sociedad civil. Mientras continúan las definiciones, el Gobierno busca coordinar el operativo con las provincias y municipios involucrados para garantizar el desarrollo de una visita que podría movilizar a millones de personas.
Por ahora, el feriado o asueto no está confirmado. La definición será uno de los próximos puntos a resolver dentro del esquema de organización, mientras el Ejecutivo y la Iglesia avanzan en la planificación de las actividades del Papa en Córdoba, Luján y Buenos Aires.