El niño termeño de 8 años que permanece internado en el Hospital Garrahan fue escuchado en Cámara Gesell en el edificio de la Cámara de Apelaciones y Casación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Durante la entrevista, realizada con la presencia de representantes de la Justicia santiagueña, el menor habría aportado información que derivó en la apertura de nuevas líneas de investigación para determinar responsabilidades e identificar a los presuntos implicados.
La comitiva judicial estuvo encabezada por el juez de Control y Garantías de Las Termas, Diego Vittar, la fiscal Dahiana Pérez Vicens, la abogada querellante Nataly Montero y la defensora de Menores, Ana Silvia Gerez. Según consta en el expediente, el niño relató que habría sido obligado a presenciar rituales umbanda en los que participaban adultos y aseguró haber sufrido al menos dos episodios de abuso sexual. Uno de ellos habría ocurrido durante una fiesta de cumpleaños y el otro involucraría a personas de su círculo familiar.
De acuerdo con su declaración, el menor también habría sido amenazado para evitar que contara lo sucedido. Una de las frases incorporadas al expediente da cuenta del impacto de la situación: el niño manifestó que no quiere regresar a Santiago del Estero porque tiene miedo y aseguró que fue obligado a “ver lo que le hacían a mi mami”. Las autoridades judiciales deberán ahora contrastar estos dichos con testimonios, pericias psicológicas y otros elementos de prueba.
A partir del regreso de la comitiva a la provincia, la Fiscalía prepara nuevas medidas para avanzar sobre las personas mencionadas durante la Cámara Gesell. Entre las diligencias previstas se encuentra la convocatoria de testigos y participantes de los encuentros descriptos por el menor, además del relevamiento de lugares físicos y la identificación de un efectivo policial que, según el relato, habría estado presente y vestía una camisa de color celeste o azul. La madre del niño también quedó bajo investigación a partir de los elementos incorporados al expediente, mientras que el padre permanece detenido con prisión preventiva, acusado de ocultamiento y obstrucción a la Justicia.
En paralelo, la jueza de Familia N.º 2, María Cristina Cambareri, ratificó la guarda provisoria del niño en favor de su abuela paterna. Una vez que reciba el alta médica del Garrahan, las autoridades analizan trasladarlo a Mar del Plata para garantizar su resguardo y avanzar en su reinserción familiar. La investigación continuará con el análisis de los informes psicológicos, las pericias sobre los lugares mencionados y las medidas que correspondan respecto de los sospechosos, mientras la Justicia busca determinar qué ocurrió y quiénes podrían resultar responsables.