El vínculo profesional entre Tini Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel, llegó a su fin después de 15 años. Durante ese período, el director, realizador y guionista fue el encargado de representar a la cantante y de gestionar compromisos comerciales y artísticos a través de distintas sociedades. Tras la finalización del contrato, Tini solicitó una auditoría para conocer cómo había sido administrado el patrimonio generado durante su carrera.
Según los resultados de esa auditoría, los derechos económicos vinculados con la actividad artística y la imagen de Tini quedaron en sociedades de las que la cantante no tendría participación accionaria ni capacidad de decisión. El relevamiento sostiene que esas compañías canalizaron ingresos derivados de su trabajo y que Alejandro Stoessel aparece como único o principal beneficiario de las estructuras societarias mencionadas.
La revisión también habría detectado que Tini facturó de manera ocasional y a pedido de su padre por la prestación de servicios artísticos. De acuerdo con la información difundida sobre la auditoría, durante 2025 los montos percibidos personalmente por la artista no guardarían relación con los ingresos registrados por las compañías que canalizaban los contratos. Además, el informe sostiene que Tini no tendría control sobre cuentas bancarias ni participación en las sociedades que reciben ingresos vinculados con sus trabajos.
Uno de los principales puntos de conflicto está relacionado con los contratos discográficos y otros proyectos futuros. La auditoría habría determinado que no existen contratos que garanticen a Tini una participación directa en determinadas ganancias futuras y que los ingresos derivados de compromisos artísticos serían percibidos por sociedades sobre las que la cantante no tendría control. Según la información difundida, sus abogados trabajan ahora para recuperar el patrimonio que considera generado por su propia actividad profesional.
El conflicto se encuentra actualmente en una instancia de negociación entre la artista y su padre. Desde el entorno de Tini existe preocupación por la posibilidad de que la revisión de la documentación pueda revelar irregularidades en la administración realizada durante los años de representación, aunque esto forma parte de las sospechas y planteos que rodean la negociación y no implica que existan delitos comprobados. Mientras tanto, la cantante busca reorganizar el manejo de su carrera y recuperar el control directo sobre sus activos y derechos.
En paralelo al conflicto empresarial y familiar, Tini continúa con su actividad profesional y su gira FUTTTURA. La artista tiene previsto presentarse en México y luego realizar conciertos en Argentina y otros países de América Latina antes de finalizar el año, además de una etapa europea prevista para 2027. El espectáculo repasa distintas etapas de su trayectoria, desde su popularidad con Violetta hasta su consolidación como una de las principales figuras del pop argentino.