Un ciudadano boliviano que permanecía detenido e internado en el Hospital Ángel C. Padilla, de San Miguel de Tucumán, se fugó mientras se encontraba bajo custodia de Gendarmería Nacional. El hombre estaba alojado en el centro de salud por la sospecha de que transportaba cápsulas de cocaína dentro de su organismo. Hasta el momento, no se informó que haya sido recapturado.
Cómo se conoció la fuga
El episodio comenzó a trascender durante las últimas horas del viernes 18 de septiembre. Según fuentes policiales y judiciales citadas por distintos medios locales, el hombre había sido interceptado a bordo de un colectivo de larga distancia que se dirigía hacia el sur de la provincia. Ante la sospecha de que hubiera ingerido cápsulas con estupefacientes, los efectivos lo trasladaron al Padilla, donde quedó internado bajo control médico hasta que evacuara por completo la sustancia.
De acuerdo con esas versiones, la huida se produjo aprovechando la distracción del personal asignado a su vigilancia, cuando el detenido todavía estaba en pleno proceso de eliminación de las cápsulas. Por el momento no se difundió su identidad ni se precisó cuánta droga habría transportado.
El operativo de búsqueda
Una vez advertida la fuga, Gendarmería Nacional y la Policía de Tucumán montaron un operativo conjunto para dar con su paradero. En las últimas horas, las fuerzas intensificaron los rastrillajes y los allanamientos en el Gran San Miguel de Tucumán con el objetivo de recapturarlo. Hasta el cierre de esta nota, no había información oficial sobre novedades en la búsqueda.
Las preguntas que quedan abiertas
Más allá de la búsqueda del prófugo, el caso plantea interrogantes sobre el esquema de custodia. Deberá determinarse cómo logró evadir la vigilancia mientras permanecía internado y si existen responsabilidades por lo ocurrido, algo que por ahora no fue aclarado por las autoridades.
Un método conocido en las rutas del norte
La modalidad de “capsulero” o “mula”, que consiste en ingerir cápsulas con droga para trasladarlas en el organismo, no es nueva en la región. En junio de 2025, tres ciudadanos bolivianos que viajaban en un transporte público de pasajeros fueron detenidos en Tucumán tras evacuar 235 cápsulas con más de 2,5 kilos de cocaína, según informó el Gobierno nacional. En marzo de este año, Gendarmería detuvo en un control sobre la Ruta Nacional 9, a la altura del peaje de Molle Yaco, a otro pasajero que transportaba más de un kilo de cocaína bajo la misma modalidad.
En ese tipo de procedimientos, la intervención médica es parte del protocolo: los sospechosos son derivados a un hospital para estudios por imágenes y quedan bajo observación hasta que expulsan las cápsulas, lo que obliga a sostener una custodia permanente durante varios días.