Política

5 de agosto de 2026

Compartir

“Estamos con Milei o estamos en contra”: Agustín Romano Norri exigió que la UCR defina su rumbo y apuntó al estancamiento de Tucumán

El legislador reclamó una convención nacional que termine con las posiciones intermedias, denunció falta de transparencia en la interna partidaria del 20 de septiembre y propuso un frente opositor amplio para 2027, con la puerta abierta a dirigentes libertarios.

Photo of author

Escribe: Redactor4

El legislador radical Agustín Romano Norri reclamó que la UCR defina si acompaña o enfrenta a Milei, cuestionó la intervención del partido en Tucumán y denunció irregularidades en la junta electoral de cara a la interna del 20 de septiembre. También propuso un frente opositor amplio para 2027.

El legislador radical Agustín Romano Norri volvió a poner sobre la mesa la discusión que el radicalismo viene esquivando desde hace dos años: si el partido acompaña o enfrenta al gobierno de Javier Milei. En una entrevista radial, el parlamentario sostuvo que la UCR debe convocar a una gran convención nacional para resolver dónde se para, y fue tajante al descartar cualquier posición intermedia, con una comparación que no admite grises: se está o no se está, del mismo modo que no existen los estados a medias.

Su planteo llega en un momento de máxima exposición para el partido a nivel nacional, cuando el Comité Nacional pidió a sus senadores votar en contra del capítulo de extranjerización de tierras y varios legisladores respondieron a las instrucciones de sus gobernadores antes que a la conducción partidaria. Para Romano Norri, esa dispersión es la consecuencia directa de no haber definido nunca una posición institucional clara.

El legislador matizó su lectura sobre la gestión nacional. Reconoció avances en materia de estabilidad económica y en la baja de la inflación, pero advirtió que la microeconomía todavía tiene un camino largo por recorrer y que el Estado no puede desentenderse de su rol como motor del desarrollo en aquellos lugares donde el mercado no llega, con la salud y la educación en los pueblos chicos como ejemplos concretos.

Críticas a la intervención y a la junta electoral

En el plano provincial, el radical dirigió sus cuestionamientos hacia adentro. Lamentó que el partido lleve más de un año y medio intervenido y que haya permanecido cerrado, sin ningún tipo de actividad, algo que a su entender derivó en una atomización severa del espacio. Sostuvo que la voluntad de normalizarlo existe si hay decisión política de hacerlo, y consideró que lo más sano es que sean los afiliados quienes definan en las urnas quiénes serán las autoridades.

Romano Norri fue el impulsor de la presentación judicial que terminó destrabando el proceso: la Cámara Nacional Electoral resolvió que la intervención no podía extenderse de manera indefinida sin ratificación de la Convención Nacional y ordenó convocar a elecciones internas, que finalmente quedaron fijadas para el 20 de septiembre. Pero el legislador no da por cerrado el conflicto. Denunció falta de equilibrio en la conformación de la junta electoral, a la que describió como un órgano armado a medida de la intervención, y advirtió que volverán a recurrir a la Justicia si no se garantiza la transparencia del proceso. Su espacio, señaló, ya presentó más de 5.000 nuevas afiliaciones, y confirmó que competirá por la presidencia del radicalismo tucumano con el respaldo de distintos dirigentes.

El legislador Agustín Romano Norri.

Un frente opositor amplio con la mira en 2027

De cara a las próximas elecciones provinciales, el legislador planteó que cuando el radicalismo se ordena internamente empieza a ordenar también a la oposición tucumana. Bajo esa premisa, propuso construir una coalición amplia que reúna a todos los sectores dispuestos a competirle al peronismo y que no quieran resultar funcionales al oficialismo provincial, sin excluir a dirigentes de La Libertad Avanza siempre que se acuerden ejes fundamentales en producción, educación, sanidad y seguridad. Reveló además que mantiene conversaciones con referentes como Lisandro Catalán y Mariano Campero, y aseguró que en el diálogo directo aparece un objetivo compartido: ganar la provincia.

Romano Norri también expresó preocupación por el rezago de Tucumán frente a sus vecinas. Manifestó incomodidad al tener que envidiar el crecimiento del producto bruto de Santiago del Estero o sus obras de infraestructura, y bronca porque la reivindicación de figuras tucumanas como Lola Mora quede en manos de otras provincias. Recordó que Tucumán supo ser el faro que alumbraba el norte argentino y contrastó esa imagen con la actualidad, marcada por tucumanos que se van a trabajar a otros distritos. Atribuyó buena parte de esa situación a la falta de prioridad del Ejecutivo provincial en materia de obra pública, y señaló que mientras otras provincias gobernadas por el mismo signo político avanzan, en Tucumán la prioridad parece ser sostener el sistema político vigente.

Por último, apuntó contra la reforma política que quedó en el camino. Sostuvo que hubo legisladores, legisladoras e intendentes, empezando por el propio gobernador, que no quisieron modificar el sistema electoral, y atribuyó esa resistencia al interés del peronismo tucumano por conservar el poder. Su cierre volvió al mismo punto de partida: que se abra la elección, que se respete la fecha del 20 de septiembre y que los afiliados puedan votar de una vez, para construir entre todos un proyecto hecho por tucumanos y devolverle la esperanza a la gente.


Seguinos en

Youtube.

Destacadas