La exsubdirectora gerente del FMI calificó de “impresionante” la estabilización de la economía argentina, pero señaló que el Gobierno enfrenta desafíos importantes: acumular reservas, volver a los mercados internacionales y evitar una apreciación excesiva del peso.
La economista Gita Gopinath, exsubdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional y actualmente profesora e investigadora de la Universidad de Harvard, destacó los avances alcanzados por la Argentina durante la gestión de Javier Milei, aunque planteó una serie de advertencias sobre el rumbo económico para los próximos meses.
En una entrevista, Gopinath calificó de “impresionante” el proceso de estabilización fiscal y monetaria llevado adelante por el Gobierno, pero consideró que todavía existen desafíos importantes para consolidar ese proceso y avanzar hacia una etapa de crecimiento sostenido.
Uno de los principales puntos señalados por la economista fue el comportamiento del tipo de cambio. Según explicó, el tipo de cambio real argentino se apreció alrededor de un 12% desde el comienzo del año, una situación que puede generar interrogantes sobre la competitividad de la economía.
Frente a este escenario, Gopinath sostuvo que la Argentina debería permitir que el tipo de cambio tenga un comportamiento más flexible, en lugar de mantenerlo excesivamente condicionado.
La economista consideró que una mayor flexibilidad cambiaria podría estar acompañada por una política más agresiva de acumulación de reservas por parte del Banco Central. En su análisis, contar con un mayor colchón de divisas resulta fundamental para enfrentar eventuales episodios de volatilidad en los mercados.
Reservas: una de las principales prioridades.
Para Gopinath, la acumulación de reservas debe convertirse en una de las prioridades de la política económica argentina.
La especialista sostuvo que el país necesita fortalecer su posición externa para reducir la vulnerabilidad frente a shocks internacionales y contar con herramientas suficientes para intervenir ante situaciones de tensión financiera.
En ese sentido, planteó que las reservas deberían provenir principalmente de la propia generación de divisas de la economía y no depender de manera permanente de nuevos préstamos oficiales.
El planteo adquiere especial relevancia frente al calendario financiero argentino y a las necesidades de financiamiento que tendrá el país durante los próximos años.
El desafío de volver a los mercados.
Otro de los puntos centrales de su diagnóstico está relacionado con el acceso al financiamiento internacional.
Gopinath consideró necesario que la Argentina pueda regresar cuanto antes al mercado voluntario de crédito para afrontar los vencimientos de deuda previstos para 2027.
Según su análisis, recuperar ese acceso permitiría reducir las tensiones financieras y otorgaría mayor margen de maniobra al Gobierno para administrar sus compromisos externos.
La economista también destacó que la reducción de la inflación constituye uno de los principales logros de la actual administración, aunque sostuvo que el próximo desafío será transformar esa estabilización en mayor crecimiento y generación de empleo.
Una advertencia sobre el tipo de cambio.
La discusión cambiaria aparece así como uno de los principales puntos de debate de la política económica argentina.
Gopinath señaló que una economía con un tipo de cambio más flexible puede absorber mejor determinados shocks externos, aunque reconoció que el proceso debe manejarse cuidadosamente debido al impacto que una depreciación puede tener sobre los precios.
Su propuesta apunta, en definitiva, a permitir cierto movimiento del dólar mientras el Banco Central avanza simultáneamente en la compra de divisas y la reconstrucción de las reservas.
El desafío para el Gobierno será encontrar el equilibrio entre evitar una apreciación excesiva del peso, preservar los avances logrados en materia de inflación y, al mismo tiempo, fortalecer las cuentas externas.
El escenario que viene.
Las declaraciones de Gopinath abren nuevamente el debate sobre la siguiente etapa del programa económico de Milei.
Después de una primera etapa marcada por el ajuste fiscal, la reducción de la inflación y la estabilización, el foco comienza a trasladarse hacia cuestiones como la competitividad, el crecimiento, el empleo, la acumulación de reservas y la capacidad de la Argentina para volver a financiarse en los mercados internacionales.
La exnúmero dos del FMI valoró los avances alcanzados, pero dejó en claro que la consolidación del programa económico dependerá de resolver esos desafíos.
En particular, su planteo sobre el dólar vuelve a colocar en el centro de la discusión una cuestión clave para la economía argentina: cómo sostener la estabilidad sin que el tipo de cambio termine afectando la competitividad y la generación de divisas que el país necesita para crecer.
Fuente: La Nacion.