San Martín no pudo sostener la parada en su visita a Mataderos y cayó ante Nueva Chicago en un encuentro accidentado. El equipo tucumano luchó con un hombre menos durante gran parte del segundo tiempo tras la tarjeta roja a Santiago Briñone y terminó pagando caro una desatención en los minutos finales.

Foto de Matías Napoli Escalero/LA GACETA.
El trámite del partido arrancó cuesta arriba para el conjunto de La Ciudadela. A los 16 minutos del 1er tiempo, Thiago Ocampo aprovechó un pase filtrado de Rogoski y una floja salida del arquero Manganelli para poner el 1 a 0 a favor del “Torito”.
Pese al golpe inicial, el “Santo” asimiló el impacto y encontró respuestas rápidamente. A los 27′, Veliez habilitó con precisión a Mauro Verón, quien sacó un remate cruzado para marcar el 1 a 1 parcial con el que ambos equipos se fueron al descanso.
La expulsión que cambió el partido
El punto de quiebre de la tarde ocurrió a los 17 minutos del complemento (62′ de partido). Una jugada dividida entre Santiago Briñone y Ferracuti terminó con la tarjeta roja para el volante.
A pesar de la inferioridad numérica, San Martín no se replegó del todo y logró generar peligro en el área rival a través de Verón y Cabrera, aunque sin la efectividad necesaria para dar vuelta el marcador.
Cuando el partido parecía encaminarse al empate, la pelota parada terminó decantando la historia en favor del local. A los 84 minutos, Simón Pérez anticipó a todos en el primer palo y conectó un certero cabezazo para establecer el 2 a 1 definitivo.
En el tiempo extra, San Martín empujó con más orgullo que fútbol y tuvo el empate en los pies de Gonzalo Rodríguez y Ferreyra, pero Chicago logró sostener la ventaja hasta el pitazo final.
Una dura derrota para el conjunto tucumano, que termina cediendo terreno ante sus competidores directos en una Zona B de la Primera Nacional sumamente pareja. Con este resultado, San Martín corre el serio riesgo de quedar fuera de la zona de clasificación a los ocho primeros.