En un mensaje emitido por cadena nacional este jueves, el presidente Javier Milei presentó una batería de medidas políticas, legislativas y de defensa orientadas a frenar la explotación unilateral de recursos naturales en el Atlántico Sur y fortalecer la posición geopolítica de la Argentina frente al Reino Unido.
Con un discurso centrado en la cuestión Malvinas, el jefe de Estado reafirmó que las islas pertenecen al territorio nacional por historia y por derecho desde los orígenes de la Patria, recordando que en 1833 el gobierno británico expulsó de forma ilegal a las autoridades argentinas para implantar una situación colonial que persiste hasta la actualidad.
Durante su alocución, el mandatario destacó que el escenario internacional actual presenta condiciones propicias para reactivar la postura argentina, señalando que “en el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo por las Islas Malvinas” que el país debe capitalizar con firmeza.
La amenaza del proyecto hidrocarburífero Sea Lion
El eje de mayor urgencia expresado por el Presidente estuvo puesto en el avance del proyecto petrolero offshore conocido como Sea Lion, una iniciativa impulsada en la zona de las islas sin la autorización del Estado argentino que prevé iniciar sus tareas extractivas en los próximos meses.
Milei enfatizó que, desde hace más de medio siglo, las Naciones Unidas exigen tanto a la Argentina como al Reino Unido abstenerse de tomar decisiones unilaterales mientras la disputa de soberanía permanezca sin resolver, lo que incluye expresamente la explotación de los recursos naturales del lecho y subsuelo marino.
“Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”, advirtió el mandatario, remarcando que permitir este avance sentaría un antecedente peligroso que incentivaría a Londres a consolidar la ocupación del archipiélago.
Endurecimiento de penas, trabas al RIGI y controles administrativos
Para frenar el avance de las operadoras británicas y sus contratistas, el Poder Ejecutivo anunció una reforma profunda sobre la Ley N° 26.659. La iniciativa buscará incrementar de forma sustancial las sanciones penales y administrativas contra cualquier empresa que participe o preste servicios de apoyo a la extracción no autorizada de hidrocarburos en la plataforma continental.
De manera complementaria, el Gobierno nacional reglamentó un mecanismo unificado para que todas las dependencias estatales remitan datos de forma directa a la Cancillería ante eventuales infracciones, acelerando los expedientes sancionatorios.
Asimismo, se comenzará a exigir una declaración jurada obligatoria en todos los trámites vinculados a la actividad hidrocarburífera y a los proyectos que busquen acogerse al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), bloqueando el acceso a beneficios a aquellas firmas con nexos en la explotación ilegítima en el Atlántico Sur.
Nueva Ley de Defensa de la Soberanía y Consejo de Seguridad
En el plano legislativo, el Presidente adelantó el envío al Congreso de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, una iniciativa diseñada para coordinar las políticas de Estado de forma transversal. El proyecto contempla la creación de un Consejo de Seguridad Nacional que articulará el trabajo de las carteras de Cancillería, Defensa, Seguridad, Inteligencia y Economía.
La norma establecerá un marco de protección para infraestructuras críticas del país y fijará pautas específicas para blindar y vigilar con mayor efectividad el espacio aéreo y marítimo nacional.
Polo logístico en Tierra del Fuego y proyección militar
Acompañando las reformas legales, Milei anunció una ampliación presupuestaria destinada al Ministerio de Defensa con el objetivo de acelerar las obras de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, junto con el fortalecimiento de la infraestructura de telecomunicaciones estratégicas.
El mandatario explicó que esta instalación militar posibilitará convertir a la provincia austral en un polo logístico neurálgico para las operaciones en el Atlántico Sur y la Antártida, elevando la capacidad de disuasión del país en la región.
En el cierre de su intervención, el Presidente definió a Malvinas como una causa que está por encima de las diferencias partidarias y concluyó que una Argentina próspera en lo económico, relevante en lo político y respetable en lo militar será la única garantía para defender con éxito su territorio y sus recursos.