Una mujer de 60 años se debate en su recuperación en el Hospital Centro de Salud después de ser atacada con alcohol etílico y fuego en la puerta de su propia casa, en la zona este de San Miguel de Tucumán. El acusado es su pareja, un hombre de 67 años que quedó detenido el mismo día y que ya fue imputado por la Justicia con una de las calificaciones más graves del Código Penal.
Cómo ocurrió el ataque
El hecho se registró el sábado alrededor de las 7.30, en un domicilio de avenida San Ramón al 600. Según la reconstrucción fiscal, el hombre llegó hasta la vivienda y comenzó a gritar para que le abrieran el portón. Cuando la mujer salió a la vereda, la roció con líquido inflamable y encendió el fuego de inmediato.
Vecinos de la cuadra que presenciaron la escena fueron los primeros en asistirla y la trasladaron en un vehículo particular hasta el Hospital Centro de Salud, adonde ingresó cerca de las 8.10. De acuerdo con la acusación, el agresor intentó retenerla dentro del inmueble mientras los vecinos intentaban socorrerla.
En la escena trabajaron efectivos de la División Homicidios, bomberos y peritos de Criminalística y del laboratorio forense, que secuestraron prendas de vestir quemadas y una botella de alcohol etílico.
El estado de salud de la víctima
El primer parte médico consignó quemaduras en la región facial, en el tórax y en ambos miembros superiores. Los informes difundidos ese mismo día indicaban que la mujer se encontraba estable, bajo observación y sin compromiso de las vías respiratorias. Reportes posteriores, en cambio, la ubicaron con pronóstico reservado. Hasta el cierre de esta nota, el hospital no había emitido un parte unificado que permitiera zanjar la diferencia entre ambas versiones.
La imputación y la prisión preventiva
La investigación quedó a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, que conduce el fiscal Pedro Gallo, con intervención de la fiscalía especializada en Violencia de Género. El domingo se realizó la audiencia de formulación de cargos, en la que se le atribuyeron al detenido los delitos de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en grado de tentativa; es decir, tentativa de femicidio.
El Ministerio Público Fiscal fundamentó su pedido de prisión preventiva en dos elementos posteriores al ataque: el intento del acusado de meter a la víctima nuevamente en la vivienda cuando los vecinos querían auxiliarla y las amenazas que, según la acusación, dirigió a la hija de la mujer cuando llegó al lugar. La jueza interviniente hizo lugar al planteo y dispuso la detención preventiva por 89 días mientras avanza la investigación penal preparatoria.
El imputado fue identificado por algunos medios locales con su nombre completo y por otros solo con sus iniciales, un criterio dispar que suele aplicarse en causas de violencia de género para resguardar la identidad de la víctima.
Un contexto de violencia previo
Familiares de la mujer describieron ante los investigadores y ante la prensa un cuadro de violencia sostenido en el tiempo, con agresiones físicas y verbales que —según ese relato— alcanzaban también a otras integrantes del grupo familiar. Ese contexto es central para la calificación legal elegida por la fiscalía, ya que el agravante por violencia de género exige acreditar un patrón previo y no solo el hecho puntual.
El caso se suma a una serie de tentativas de femicidio con fuego registradas en la provincia en los últimos años, varias de las cuales terminaron en condenas de entre diez y catorce años de prisión.
Ante situaciones de violencia de género, la línea 144 atiende las 24 horas, todos los días del año, en todo el país.