El papa León XIV reapareció este miércoles ante los fieles en la Plaza de San Pedro para presidir la tradicional audiencia general, la primera desde que fue intervenido quirúrgicamente el pasado 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma. El pontífice, de 71 años, llegó a bordo del papamóvil y recorrió durante cerca de veinte minutos los pasillos de la plaza, donde miles de personas lo recibieron entre aplausos y cánticos pese a la lluvia.
Durante el recorrido, el Santo Padre saludó a los presentes y se detuvo en varias ocasiones para bendecir a bebés y niños que le acercaban desde las vallas. La imagen contrastó con la de los últimos días, marcados por la preocupación en torno a su estado de salud.
Agradecimiento y un mensaje centrado en la familia
Al iniciar el encuentro, León XIV dedicó sus primeras palabras a agradecer el acompañamiento y las oraciones recibidas desde distintas partes del mundo durante su internación, e invitó a los fieles a renovar la confianza en la misericordia de Dios.
Luego retomó su ciclo de catequesis, esta vez dedicada al matrimonio y la familia a partir de la constitución pastoral Gaudium et spes, uno de los documentos centrales del Concilio Vaticano II. En su reflexión, el Papa sostuvo que el bienestar de las personas y de la sociedad está estrechamente vinculado a la solidez de la comunidad familiar, a la que definió como base de la vida social y espacio fundamental para la formación de cada persona.
El pontífice también se refirió a la fidelidad y la unidad de los cónyuges, a la educación de los hijos y a la defensa de la dignidad humana y de la vida. Además, señaló la responsabilidad que tienen la sociedad en su conjunto y quienes ocupan cargos políticos y culturales en la tarea de promover y acompañar a las familias.
A diferencia de su breve aparición del domingo, cuando rezó el ángelus, esta vez el Papa encabezó una actividad de casi una hora. Más temprano, ya había recibido en la Sala Clementina a los participantes de un seminario organizado por el Dicasterio para las Causas de los Santos, en lo que fue su primera audiencia privada después de la cirugía.
La operación y la recuperación
León XIV fue operado el 13 de octubre en el Gemelli, donde los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho tras el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar. Según informó el Vaticano, la intervención se desarrolló sin complicaciones y el Papa permaneció internado cinco días, hasta recibir el alta el sábado 17.
Un día después, el domingo 18, se mostró en público por primera vez durante el rezo del ángelus, ante unas 15.000 personas. En esa oportunidad agradeció las oraciones por su recuperación y anticipó que iría retomando sus tareas de manera gradual. Desde entonces continúa su convalecencia en el Palacio Apostólico.
De acuerdo con lo informado por fuentes vaticanas, durante la cirugía se logró extirpar la totalidad del tumor, aunque todavía se aguardan los resultados de la biopsia. El equipo médico analiza las muestras para determinar si será necesario algún tratamiento complementario.
El viaje a la Argentina, en pie
La evolución del pontífice es seguida con especial atención en el país, ya que su visita está prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, con actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján, como parte de una gira sudamericana que también contempla escalas en Uruguay y Perú.
Stefano Margaritora, el cirujano que operó al Papa, aseguró que no existen motivos clínicos que impidan la realización del viaje. En la misma línea, el arzobispo de Luján transmitió que la agenda se mantiene sin cambios, mientras el Vaticano envió una nueva delegación para avanzar con los preparativos. En Perú, en tanto, las autoridades trabajan en un operativo sanitario especial para recibir al pontífice.