Un joven de 18 años murió este viernes en el centro de San Miguel de Tucumán tras recibir una descarga eléctrica mientras se encontraba en lo alto de un árbol, dentro de una propiedad ubicada en la intersección de las calles Isabel la Católica y Lucas Córdoba. La víctima fue identificada de manera preliminar por su apellido, Vallejo, y era conocida en la zona por su apodo. Según se informó, vivía en el barrio El Trulalá.
De acuerdo con la reconstrucción inicial de la Policía, el joven habría ingresado al terreno con la intención de cortar paltas de una planta de gran altura y, por razones que todavía deben establecerse, habría entrado en contacto con una instalación eléctrica. Murió en el lugar y su cuerpo quedó sujeto entre las ramas.
Un hallazgo tardío
Los relatos de los vecinos y el parte policial no coinciden por completo en la línea de tiempo. Según los testimonios recogidos en el barrio, el joven habría subido al árbol alrededor de las cuatro de la madrugada y permanecido allí durante horas, hasta que cerca de las ocho una persona que caminaba por la cuadra levantó la vista y advirtió que había alguien entre las ramas. Esa mujer se dirigió a un kiosco cercano, desde donde se dio aviso al Sistema de Emergencias 911. El informe policial, en cambio, ubica el alerta alrededor de las 9.20. La diferencia horaria todavía no fue aclarada oficialmente.
Una de las vecinas que habló con la prensa local resumió el punto que más impresionó en el barrio: nadie mira hacia arriba cuando camina, y por eso el cuerpo pudo permanecer tanto tiempo sin ser visto.
Un operativo que se extendió toda la mañana
Cuando llegaron los efectivos de la Comisaría Sexta, dependiente de la Unidad Regional Capital, constataron que el joven ya no tenía signos vitales y pidieron la intervención de Bomberos de la Policía para poder descender el cuerpo. La presencia del tendido eléctrico junto al árbol obligó a que personal del servicio eléctrico interrumpiera el suministro en la zona antes de que los rescatistas pudieran trabajar.
También intervino personal de Medicina Legal. El médico policial recomendó la realización de una autopsia y luego se dispuso el trámite para la entrega del cuerpo a la familia. Durante varias horas la esquina permaneció con un fuerte despliegue policial, mientras familiares de la víctima llegaban al lugar y los vecinos seguían el procedimiento.
El caso quedó en manos de la Unidad Fiscal de Homicidios II del Centro Judicial Capital, que abrió la investigación bajo la carátula de muerte dudosa. Serán las pericias las que deberán determinar cómo se produjo la descarga y en qué circunstancias exactas ocurrió el desenlace.
El reclamo por la oscuridad en la cuadra
La tragedia reavivó un planteo que los frentistas dicen venir haciendo desde hace varios días: la falta de alumbrado en ese tramo. Según describieron, una de las luminarias no funciona correctamente y sólo queda luz en una de las esquinas, lo que deja el sector prácticamente a oscuras durante la noche y genera temor entre quienes deben circular a esa hora. Los vecinos también señalaron que no es inusual que jóvenes trepen a los árboles de las propiedades del barrio para cortar paltas, y que la escena se repite con frecuencia.
El episodio se suma a otras muertes por electrocución registradas en la provincia durante el último año. En abril, un chico de 12 años murió al tocar un poste de luz en una calle anegada del barrio Villa Angelina, en la zona sur de la capital, en medio del temporal que afectó a San Miguel de Tucumán; los vecinos habían advertido previamente por fallas en esa columna.