Juan Manuel “Cucú” Carabajal e Isaías Rubén “El Rey” Delgado quedaron bajo prisión preventiva durante 180 días, luego de la audiencia realizada este lunes por el crimen del cadete de Policía Kevin Samuel Rueda. Ambos están imputados por el homicidio ocurrido durante el robo de la motocicleta del joven, quien murió tras recibir un disparo.
Durante la audiencia, los dos acusados se negaron a prestar declaración. Sin embargo, Delgado pidió la palabra para rechazar la acusación y sostuvo: “Niego el hecho de que se me acusa y a mí nunca me han llevado como testigo a la base de la Brigada de Investigaciones”. Su abogado, José del Río, además denunció que su defendido habría sido golpeado por efectivos policiales y aseguró que presentaba lesiones visibles en distintas partes del cuerpo.
Carabajal, en tanto, decidió mantenerse en silencio por recomendación de su abogado, José Luis Robles. La situación procesal de ambos quedó así en manos de la Justicia mientras continúa la investigación para determinar el grado de responsabilidad de cada uno en el ataque que terminó con la muerte de Rueda.
La Fiscalía sostiene que los sospechosos habrían perseguido al joven policía para robarle su Honda Wave y que, durante el asalto, se produjo el disparo que terminó con su vida. La investigación también incorporó elementos obtenidos a partir del análisis de cámaras de seguridad y del seguimiento de los vehículos que habrían sido utilizados durante la fuga.
Uno de los elementos centrales expuestos durante la audiencia fue la información que los investigadores atribuyen a Delgado, quien habría señalado a Carabajal como quien llevaba el arma y efectuó el disparo. A partir de esa línea investigativa, la Policía logró localizar a “Cucú” en un cañaveral de Los Juárez, en el departamento Leales, donde fue detenido después de intentar escapar.
Finalmente, el juez Paz Almonacid hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal y estableció la prisión preventiva por el plazo máximo de 180 días, al considerar que existen riesgos concretos de fuga y de entorpecimiento del proceso. Durante ese período, la investigación deberá avanzar sobre las pruebas reunidas y establecer qué responsabilidad tuvo cada uno de los acusados en el asesinato de Kevin Samuel Rueda.