La organización de los partidos amistosos de la Selección Argentina quedó envuelta en una fuerte controversia internacional. Desde Burkina Faso, el portal especializado FasoSports lanzó duras acusaciones contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, a quienes cuestionó por las condiciones financieras que imponen a las federaciones invitadas a medirse contra los campeones del mundo. Bajo la categórica frase “se embolsa todo”, la publicación africana denunció que la entidad argentina asume únicamente los costos operativos de estadía pero retiene la totalidad de las ganancias.
El conflicto económico salió a la luz en paralelo a las severas complicaciones logísticas que enfrentó la delegación de Burkina Faso para viajar desde Casablanca (Marruecos) hacia Buenos Aires, un episodio que derivó en la cancelación de vuelos, malestar en el plantel y la interrupción de los entrenamientos.
Un esquema de contratación bajo la lupa
De acuerdo con la investigación de FasoSports, el modelo de negocios impulsado por la AFA y la firma intermediaria Euro Data Sport busca maximizar los beneficios económicos reduciendo al mínimo los costos operativos y de traslado. El medio africano sostiene que el esquema no prevé una contraprestación económica fija ni la coparticipación de la recaudación por venta de entradas o derechos de televisión para las delegaciones rivales.
El informe cita a un dirigente africano —cuya identidad se mantuvo en reserva— que fue contactado en rondas de negociación previas:
“Por eso buscan a selecciones africanas de mitad de tabla o con menos recursos, para que acepten las condiciones porque se enfrentan a Argentina.”
Como antecedente, el artículo citó lo ocurrido con el seleccionado de Mauritania antes del Mundial 2026. En aquella oportunidad, la AFA habría ofrecido pasajes en vuelos comerciales de bajo costo, alternativa que fue rechazada por la federación mauritana, la cual optó por alquilar una aeronave privada cubriendo la diferencia tarifaria de su propio bolsillo.
Caos logístico y rebelión en el plantel de Burkina Faso
La tensión alcanzó su punto crítico esta semana en Casablanca, donde el plantel de Burkina Faso se encontraba concentrado tras vencer 1-0 a República Centroafricana por las Eliminatorias de la Copa Africana de Naciones 2027. Según comunicó la propia federación burkinesa, la empresa contratada para el traslado canceló sin aviso previo el vuelo chárter programado para el 30 de septiembre, dejando varada a la delegación.
Ante la propuesta de reubicar a la comitiva en tramos comerciales convencionales, los futbolistas rechazaron de forma drástica la alternativa y se negaron a abordar los aviones. La crisis afectó de forma directa la preparación deportiva: los jugadores paralizaron los entrenamientos en territorio marroquí, desoyendo las indicaciones del director técnico Amir Abdou.
Un foco de conflicto que alcanza la despedida de Messi
Los cuestionamientos periodísticos desde el continente africano no se limitaron a Burkina Faso y Mauritania, sino que se extendieron a la Federación de Benín, seleccionado que tiene programado enfrentar a la Argentina el próximo 6 de octubre en el Estadio Monumental, en el marco de la anunciada despedida de Lionel Messi de la Selección Mayor.
Las revelaciones abren un capítulo de debate sobre los criterios comerciales implementados por la AFA para la fijación de la agenda internacional de la Selección, en momentos donde la logística de los seleccionados visitantes amenaza con opacar los compromisos deportivos del conjunto nacional.