Mientras afina los preparativos para su esperada boda con Rodrigo de Paul y define los detalles de su vestido de novia elegido en París, Tini Stoessel se encuentra en el centro de una tormenta familiar. Una drástica decisión de la artista habría dinamitado la relación con sus padres, Alejandro y Mariana, al punto de dejarlos fuera de la lista de invitados al casamiento.
La revelación fue dada a conocer por la periodista Paula Varela en el ciclo Intrusos, donde expuso los motivos detrás del distanciamiento: un profundo desacuerdo sobre la administración del patrimonio financiero de la estrella pop.
Cuentas claras y viejas estructuras: el origen de la disputa
Según detalló Varela, el quiebre se produjo cuando Tini planteó la necesidad de profesionalizar la gestión de sus negocios e incorporar a un auditor externo para revisar el estado de sus finanzas, rol que históricamente estuvo bajo la órbita de su entorno familiar directo.
“Quiso poner un administrador y habló con los padres y dijo: ‘Che, me gustaría poner un administrador, así nos ayuda en todo’. Pone un administrador que quiere que le revise las cuentas”, explicó la panelista.
El dato que encendió las alarmas en el seno familiar es que el profesional seleccionado sería el mismo administrador financiero que asesora a Rodrigo de Paul. La iniciativa fue interpretada por sus padres como una muestra de desconfianza hacia la gestión que llevaron durante años, provocando una tajante postura por parte de la cantante y un profundo dolor en su madre.
Un cierre de etapa con postura “tajante”
El conflicto expone el cambio de paradigma en la carrera de Tini, quien busca tomar el control absoluto de sus activos y distanciar las dinámicas afectivas de las decisiones empresariales en esta nueva etapa de su vida.
“Tini fue tajante y la mamá está triste”, aseguraron en el ciclo televisivo, confirmando que la determinación de la artista no tendría marcha atrás por el momento.
A escasos meses de dar el “sí, quiero”, la interna familiar amenaza con opacar los festejos de una de las bodas más esperadas del espectáculo, marcando un bisagra definitivo en la relación de la cantante con sus padres.