Un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes a Colombia y generó escenas de pánico en distintas ciudades del país. El epicentro fue localizado cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a unos 107 kilómetros de profundidad, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
La zona más afectada es el occidente colombiano. En Quibdó, capital del Chocó, las autoridades reportaron personas heridas y daños importantes en distintas edificaciones. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba advirtió además sobre la posibilidad de que se produzcan réplicas durante las próximas horas.
También se registraron afectaciones en Pereira, donde hubo reportes de personas heridas y daños estructurales en edificios. El movimiento fue percibido con intensidad en otras ciudades como Cali, Medellín y Bogotá, donde numerosos habitantes abandonaron edificios y se concentraron en las calles por precaución.

En Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán señaló que, pese a la intensidad con la que se sintió el terremoto, hasta los primeros reportes no se habían registrado daños estructurales importantes ni víctimas en la capital. Los equipos de emergencia comenzaron recorridas para verificar posibles afectaciones.
El sismo también fue percibido fuera de Colombia. Los reportes señalan que el movimiento llegó a sentirse en Ecuador, Panamá y Venezuela, mientras que el sistema de alerta de tsunamis de Estados Unidos indicó que no existía riesgo de tsunami asociado al terremoto.
Las autoridades colombianas continúan relevando la situación en las zonas afectadas. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y los organismos locales trabajan para determinar con mayor precisión el número de heridos, las viviendas afectadas y los daños en infraestructura.