Ciencia y Tecnología

1 de octubre de 2026

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Un yogur desarrollado en Tucumán mostró resultados alentadores como complemento de la quimioterapia

Un equipo científico de Tucumán estudia un yogur elaborado con bacterias lácticas que mostró resultados alentadores como complemento de la quimioterapia en un modelo experimental de cáncer de mama metastásico.

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Escribe: Redactor3

El proyecto también apunta a una posible aplicación futura fuera del laboratorio. Desde CERELA señalaron que el conocimiento acumulado sobre estas bacterias puede facilitar el desarrollo de un producto con potencial comercial, aunque todavía resta avanzar en distintas etapas de investigación y validación.

Los ensayos registraron una menor extensión de las metástasis pulmonares, menor pérdida de peso y una mejor preservación intestinal durante el tratamiento.

La investigación se desarrolla en el Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA-CONICET) y está a cargo de Nicolás Cerasuolo, licenciado en Biotecnología y doctorando en Bioquímica de la UNT, bajo la dirección de María Alejandra de Moreno y la codirección de Jean Guy LeBlanc. El yogur fue elaborado con dos bacterias de la colección de CERELA: Streptococcus thermophilus CRL807 y Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus CRL864, previamente estudiadas por sus propiedades inmunomoduladoras.

El equipo evaluó el producto junto con capecitabina, un medicamento utilizado en quimioterapia, para determinar si podía funcionar como un adyuvante, es decir, como un complemento destinado a ayudar al organismo durante el tratamiento. En los experimentos realizados sobre animales, el yogur permitió reducir algunos efectos adversos de la quimioterapia, entre ellos la pérdida de peso y la inflamación intestinal, sin interferir con el efecto del medicamento.

Además, los investigadores realizaron ensayos de laboratorio para analizar el comportamiento de las células tumorales. Los resultados indicaron que sustancias asociadas a las bacterias utilizadas en el yogur podían disminuir la capacidad de las células tumorales para sobrevivir y desplazarse. Sin embargo, los investigadores remarcan que estos resultados corresponden a una etapa preclínica, por lo que todavía no permiten afirmar que el producto tenga los mismos efectos en pacientes con cáncer de mama.

El objetivo del proyecto no es reemplazar la quimioterapia ni presentar al yogur como una cura contra el cáncer. La investigación busca desarrollar un posible alimento funcional que pueda acompañar tratamientos existentes y contribuir a mejorar su tolerancia. Para comprobar su seguridad y eficacia en personas serían necesarios estudios clínicos, una etapa que todavía no fue alcanzada por este desarrollo.

El proyecto también apunta a una posible aplicación futura fuera del laboratorio. Desde CERELA señalaron que el conocimiento acumulado sobre estas bacterias puede facilitar el desarrollo de un producto con potencial comercial, aunque todavía resta avanzar en distintas etapas de investigación y validación. Cerasuolo presentará los resultados del trabajo en las 33ª Jornadas de Jóvenes Investigadores de la AUGM, en Porto Alegre, Brasil, donde expondrá los avances de la investigación realizada junto al equipo tucumano.


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