Un nuevo episodio de inseguridad volvió a poner en alerta a los vecinos de avenida Adolfo de la Vega al 700, en San Miguel de Tucumán. Pasadas las 23 del domingo, un grupo de delincuentes que se trasladaba en moto se acercó a una camioneta estacionada en la vía pública y quebró uno de sus vidrios, en lo que todo indica fue un intento de sustraer pertenencias del interior. Cuando los dueños del vehículo se hicieron presentes, los sospechosos abandonaron el intento y escaparon en la misma motocicleta con la que habían llegado.
La secuencia completa quedó registrada por cámaras de seguridad de la zona y el video comenzó a circular rápidamente entre los vecinos, que lo tomaron como una prueba más de un problema que, según describen, viene repitiéndose.
Un reclamo que se veía venir
Este martes, un grupo de residentes decidió pasar del enojo a la acción y organizó un corte sobre la propia avenida Adolfo de la Vega. La protesta buscó visibilizar la sensación de desprotección del sector y exigir una respuesta concreta de las autoridades, entre pedidos de mayor presencia policial y patrullaje nocturno.
El hecho del domingo no es aislado. A fines de julio, en ese mismo tramo de la avenida, quedó detenido un joven acusado de haber participado, junto a otros dos sujetos, del violento robo de una motocicleta a una víctima que circulaba por el lugar durante la madrugada. La coincidencia geográfica alimenta la percepción vecinal de que la cuadra se convirtió en un punto reiterado de inseguridad.
El contexto provincial
El reclamo de Adolfo de la Vega se da en un escenario donde la inseguridad volvió a instalarse como una de las principales preocupaciones en la Capital tucumana. Según el Ranking de la Inseguridad 2025, elaborado por el Observatorio de Seguridad de Verisure, Tucumán encabezó ese informe con una suba del 65% en los hechos registrados, la mayor variación entre las provincias relevadas, con la Capital concentrando buena parte de los casos.
Datos oficiales del primer semestre de 2026 muestran un panorama más matizado: mientras los delitos contra la propiedad —como robos y hurtos— se redujeron entre un 15% y un 20% interanual, los homicidios crecieron un 16% en el mismo período, en un contexto donde crece también la preocupación por el impacto del narcotráfico en la conflictividad violenta de la provincia. Las autoridades reconocen, de todos modos, que las cifras de delitos contra la propiedad podrían estar subestimadas por el alto nivel de hechos que no llegan a denunciarse.
Por el momento, no trascendió si se radicó una denuncia formal por el intento de robo del domingo ni si personal policial identificó a los sospechosos a partir del video. Tampoco hubo, hasta el cierre de esta nota, una respuesta oficial del municipio o de la Policía a los reclamos planteados durante el corte de calle.